Planteamiento del caso


H.L.M. es una mujer de 38 años, está casada desde hace 15 y su esposo ejerce sobre ella malos tratos desde los últimos 5 años. Se trata de violencia tanto psicológica como física, a pesar de que ella no lo reconoce como tal. Tienen dos hijos: una niña de 2 años y un niño de 7. Éste último presenta graves problemas de atención y de conducta (riñas, peleas y agresiones verbales a sus compañeros/as). H.L.M cuenta con un nivel medio-bajo de estudios y ha dejado de trabajar desde el nacimiento de su primer hijo, hace apróximadamente unos 7 años. El Área de Servicios Sociales municipal reúne esta información, después de que el Equipo educativo del colegio de educación primaria al que acude el hijo mayor pusiera en su conocimiento la situación y conducta del menor.

Para comprender mejor la intervención realizada en este caso lo vamos a situar en dos áreas de actuación del Educador Social. Por un lado, en el Área de familia dentro de los ámbitos de Acción de Atención Especializada a las Víctimas de la Violencia Doméstica y en la Participación en Equipos Multiprofesionales y/o de Trabajo en Red con programas de orientación para familias en conflicto. Por otro lado, dentro del Área de la mujer, en el ámbito de Diseño de Programas de actualización para la inclusión laboral de mujeres fuera del mercado laboral.

CUESTIONES:

  1. ¿Cómo proceder una vez somos informados por el Equipo Educativo del centro del hijo menor?
  2. ¿Cómo podemos abordar la situación una vez confirmado el caso de violencia de género?
  3. Estrategias de resolución.

Propuesta de solución


  1. ¿Cómo proceder tras ser informados por el Equipo Educativo del centro del hijo menor?

Una vez llega la infomación al Área de Servicios Sociales municipal, se contacta con H.L.M. para concertar una visita para tratar los problemas escolares de su hijo mayor.

La mujer accede a la visita y acude a la cita concertada. Acude a la reunión con la Educadora Familiar sóla, lo que facilita ahondar en los temas a tratar. A simple vista se observan magulladuras en los brazos y una reacción bastante a la defensiva en el momento que se intenta indagar sobre la vida familiar y la relación entre los diferentes miembros de la unidad familiar.

Se obtiene información bastante valiosa, como que ha dejado de trabajar con motivo del nacimiento de su primer hijo porque su esposo lo consideraba la mejor opción y que ella aceptó. Que su red de contactos sociales se limita a las madres de algunos de los compañeros de su hijo y que en, varios casos, la relación no es muy buena debido a las reacciones que mantienen ciertas madres tras las diferencias provocados por las conductas de su hijo con los demás niños.

Se le pregunta si no le gustaría volver a trabajar, incluso se le facilita información sobre los servicios municipales de conciliación laboral y familiar (Escuela Infantil para su hija pequeña, comedor escolar para el niño mayor, etc) a lo que reacciona de manera muy negativa, alegando que su marido no estaría de acuerdo y que no tiene intención de proponérselo.

Al observar que la reunión está alcanzando un nivel crítico, reconducimos la conversación hacia la conducta del niño y los posibles mecanismo de mejora. Acordamos con ella, establecer un plan de trabajo en red, mediante el trabajo en un equipo multidisciplinar en conjunto con el equipo del centro educativo del niño y los profesionales del Área de Asuntos Sociales del ayuntamiento. Acepta la iniciativa, aún afirmando que lo comentará con su esposo y que nos dará una respuesta en los próximos días.

Pasados varios días, al no recibir respuesta por su parte, volvemos a intentar contactar con ella directamente, lo que no ha sido posible. Se amplian los canales de información, contactando a través del centro educativo con otros familiares cercanos, al informarnos el centro que el menor llevaba tres días sin acudir al colegio.

Se acaba confirmando la hipótesis que barajábamos de un posible caso de violencia de género, puesto que la madre de la víctima nos comenta que su hija está ingresada en el hospital tras caerse por las escaleras de su casa.

  1. ¿Cómo podemos abordar la situación una vez confirmado el caso de violencia de género?

Contrastamos la información recabada con las diferentes entidades implicadas (Centro de Salud, Servicio de Urgencias del Hospital Provincial, etc) y la ponemos en conocimiento de las autoridades competentes. La víctima reconoce los malos tratos y su esposo es detenido. Los dos niños de 2 y 7 años se quedan en la casa de los abuelos maternos hasta que la madre se recupera.

Tras ser confirmado el caso de violencia de género y, con el objetivo de intentar normalizar la situación de las víctimas y proteger sus intereses, no se considera necesario su traslado a un centro de acogimiento.

  1. Estrategias de resolución.

Se abren tres vías de actuación:

Recursos


Bibliografía:

Sitios web:

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